Apuntes sobre la Histeria III

En 1870 el Dr. Charcot asume la Dirección de las salas de convulsivos en la Salpetriere, de aquí en más señalo una tripartición en el ejercicio profesional de Charcot: a) médico especialista en neuropatía y enfermedades crónicas, b) el estudioso de la histeria, c) el hipnotizador. Es dable señalar que Charcot era considerado una eminencia y antes de asumir la dirección tenía tras de sí una extensa carrera.

  1. Del Charcot especialista mencionaremos lo señalado por Bercherie; tuvo mucho éxito a partir de trabajos sobre la enfermedad de Parkinson y la esclerosis en placa. Señalemos que adquiere aquí una rigurosidad metodológica que luego trasladaría al estudio-comprensión de los fenómenos histéricos.
  2. Se convierte Charcot en el promotor de una versión universitaria de la histeria (Jean Allouch, Letra por Letra). La verdad de la lesión funcional permite la configuración del cuadro. La autoridad de Charcot hace pareja con la histeria, casi como un mutualismo necesario, ambos se afanan y por supuesto atraen.

Chacot denominó Estudio Nosológico al procedimiento clínico a utilizar. En primer lugar se debía constituir un tipo: forma completa de la enfermedad donde se agrupan todo los elementos sintomáticos; de ahí en más el antes mencionado cuadro patológico. La segunda operación nosográfica consistía en aprender a descomponer dicho tipo. Por último la pureza de la entidad permitía la descomposición de las formas mixtas o combinadas. A esta forma de observación Charcot la denominó ¨morfológica¨.

Cito a Paul Bercherie: ¨Lo que reveló ser notablemente fructífero para la neurología, en el estudio de las histeria iba a desembocar en un fracaso y a identificar a contrario la verdadera naturaleza de la enfermedad¨.

Pareciera que la histeria resiste a ser encauzada. Finalmente la teoría termina siendo una teoría histérica de la histeria. El resultado de la operación de Charcot es que la histeria se constituye en una enfermedad neurológica, su especificidad está dada por los estigmas permanentes: su presencia signa el estado histérico y sólo su desaparición indica cura. Las prescripciones clásicas del tratamiento son: aislamiento, reposo, régimen tónico y antianémico, hidroterapia, masajes y reeducación funcional.

  1. Charcot hipnotizador. Richet, interno de Charcot en la Salptriere retomó las experiencias que por entonces se efectuaban con la hipnosis; la mayoría consideraba la hipnosis como una neurosis artificial. Esto apasiona a Charcot quien distingue tres estados bien diferenciados. El estado cataléptico, el estado letárgico y el estado sonambúlico. Reproduzco a continuación una presentación de enfermos de Charcot:

” Charcot: He aquí, pues, una parálisis artificial del brazo completamente semejante a una parálisis natural. Esta mujer no sabe para nada dónde está su brazo. (A la enferma que es presentada bajo hipnosis): Cierre los ojos y trate de agarrar el brazo paralizado.

La enferma: No se dónde está; éso me irrita.

Charcot: No se siente nada; yo podría romperle el brazo antes que despertar en ella la sensibilidad. Pero, como ustedes pueden ver estos sujetos no son dóciles.

La enferma: ¡Oh, no ¡

Charcot: Son muy difíciles de manejar; sin embargo, son bastante cómodos.

Entonces, pérdida del sentido muscular, pérdida completa de la sensibilidad. Aquí tenemos la línea circular que separa la parte sensible de la parte insensible. (A la enferma): A ver, mueva los dedos.

(La paciente realiza manifestaciones del mal humor).

Charcot: Vamos, no muestres tu mal carácter.

La enferma: ¡Vaya! Te provocan y además hay que estar contenta.

Charcot, al jefe de clínica: Despiértela.

El jefe de clínica: Bueno. Ya está despierta.

Charcot: Cuando uno se habitúa a estos sujetos, sabe cómo utilizarlos. Estas histéricas tienen una historia natural.” (Extraído del libro Letra por Letra de Jean Allouch, pp.41)

Hasta aquí la historia, que por supuesto no termina. Sabemos de la caída de Charcot, de la psicología de Janet, de las experiencias de Berheim, y por supuesto del joven Freud encantado con el clima sugestivo de Nancy (los enemigos de la Salpetriere) quien se preparaba para gestar la tercera injuria al narcisismo de la humanidad.

Referencias Bibliográficas:

Citas de Eduardo Bernasconi

Paul, Bercherie; Génesis de los conceptos freudianos.

Jean Allouch; Letra por letra.

Ronald W. Clark; Freud, El hombre y su causa.

Sonny 🙂

Continuamos…

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